viernes, 19 de agosto de 2016

Ser: La novia de un #Rockstar

Hola, me llamo Marisela, tengo 26 años y confieso que soy la novia de un músico (adjunto link de su página de face esperando lograr muchos likesSerpiente Roza).
    Lo conocí cuando tenía 19 años, su banda tocaba en el aniversario de la facultad donde cursaba mi primer semestre de licenciatura. Confieso que, desde que lo vi, me encantó, pero por tener una pareja en aquella misma facultad tuve que disimular mi encanto.
    Después me encontré con su banda en dos ocasiones más y por compromiso tuve que decir que los detestaba, (ya sabrán ustedes lo envidiosa y mal hablada que, de pronto, es la raza). Claro que no los detestaba, mucho menos con la voz de ese chico de estilo Glam, Hardrockero vestido con sus pantalones ajustados y chamarra de piel que cantaba "The Flame" de Cheaptrick casi llorando, por supuesto que no los iba a detestar, mucho menos a él.
     Tres años después, ya con un compromiso más roto que el corazón mismo y despuntando a una soltería que prometía muchas salidas con mis amigos, no sé porqué me encontré, ya no con su banda, ahora solamente con aquél de pantalones justos y chamarra de vinil (una que siempre creyó que era de piel). Gracias a la intervención de un amigo mío y que también era camarada de él nos conocimos a la semana de habernos agregado al face. Tres días después nos dimos nuestro primer beso y, desde aquel día hasta hoy, (agosto del 2016) ya vamos a los 3 años y 6 meses de pareja y dos años viviendo juntos.
      Pero no crean que les escribo esto por motivos cursis o por mera presunción. No. Es porque, con la experiencia de estos años quiero contarles lo que es: Ser la novia de un #Rockstar.
      Para sintetizarlo, ser la novia de un músico es: 1. Divertirse, ¡claro! 2. Acompañarlo a la mayor cantidad de presentaciones posibles para 3. Apoyarlo y darle difusión a su banda (adjunto la página de face de su banda actual esperando, otra vez, generar muchos likesParty Rock Band) 4.Salir constantemente a bares y darte cuenta que eso no significa que sea una salida de pareja, ¡no, y mucho menos lo esperes! aunque 5. Vas a rodearte de muchos conocidos músicos y 6. Vas a convivir con las novias/novios de los integrantes de su banda, y aunque seas muy cercana al trabajo que tu novio tiene como músico, tienes que enterarte que 7. No debes pretender convertirte en la mánager de tu chico, mucho menos de la banda entera (a menos que seas Sharon Osbourne, Marcelo Cabuli o la domadora de Álex Lora) 
Ozzy & Sharon Osbourne, MTV, 2014.
Marcelo Cabuli & Tarja Turunen
Álex & Chela Lora
8. Debes, irremediablemente, tolerar todas las muestras de admiración que tu pareja reciba de su público (los coqueteos, por ejemplo, gritos en el bar, abrazos, charlas, las peticiones musicales, sexuales o de salidas que publiquen sus fans en su perfil o página de Facebook) y lograr tener la inteligencia o el sentido común necesario para diferenciar entre aceptar un halago y el de aceptar una infidelidad, (sí, chicas, es muy duro, las fans no hacen esto fácil) 9. Ser humildes y darle su lugar de "estrella" esa hora y media que duran en el escenario y otras dos horas que se quedan en el bar platicando con su banda, tomándose fotos con los fans, charlando con integrantes de algún motoclub, todos los fines de semana (o los días que les toque alguna presentación).
     ¿Cómo, no les pareció que lo sinteticé lo suficiente? Perdón, pero ahora les voy a desglosar cada punto, por si quieren leer el artículo completo y decidirse si sí o si no van a andar con aquel baterista, bajista, guitarrista, tecladista o vocalista que les está tirando la onda.
     Quiero hacer un paréntesis ahora y decirles, chicas, chicos (porque también hay mujeres músicos) que, si de entrada el chico/chica les pareció bastante coqueto/coqueta desde el principio, por favor, evítense la pena y las tristezas que le siguen después de tomar una mala decisión o de creer que, estando con ustedes va a cambiar esa persona (sea músico o no, las personas nunca cambiamos y, si coqueteamos una, vamos a recibir y contestar coqueteos muchas veces, igual: si somos comprometidos y leales, lo vamos a ser siempre). Tómenlo como un consejo.
     1. Divertirse: ¡Por supuesto que nos divertimos! Como parejas de un músico nos va a encantar ver a nuestro chico/chica sobre el escenario. Va a ser encantador que nos dediquen una canción, nos guiñen el ojo o hasta nos manden besos detrás del micrófono, de la batería o haciendo a un lado su guitarra o bajo ¡Es genial! Nos vamos a convertir, no en su fan número uno, sino en la/el presidente del club de fans oficial y vamos a querer que todo mundo lo vea, lo conozca y que reconozca su talento. Punto para la banda porque, con esto, se ve bastante favorecida. 
Serpiente Roza & Luzyfer, XIV aniversario del MC Camellos, 2015.
     2. Acompañarlo a sus presentaciones: Después de la primera presentación a la que asistimos, vamos a querer reservar todos los fines para ir a verlo una y otra vez. Vamos a darnos cuenta que, dependiendo de la difusión que tenga el lugar donde toque la banda, van a tener o no público; habrá ocasiones en que sólo estarán tus amigos y tú viéndolos y que habrá otros días en que el bar esté tan lleno que será imposible convivir con la banda. Serás la persona que esté detrás del celular o de la cámara fotografiando a tu pareja en el backstage
Serpiente Roza con Down  Boys, backstage de la Expoferia Saltillo, 2014.
y quien fotografié o grabe sus presentaciones sobre el escenario (como por ejemplo, este vídeo: Serpiente Roza & Down Boys - Una noche en la ciudad).
     3. Apoyarlo y darle difusión a su banda: Esto es irremediable. Querrás compartir su talento a todo el mundo, ¿recuerdas cuando escuchaste esa rola que no parabas de tararear, descargaste la canción o terminaste comprando el álbum y luego te pusiste a platicárselo a todos tus amigos e hiciste que escucharan ese mismo disco? Más o menos ocurre lo mismo en esta situación, pero la tuya es más afortunada porque estás conviviendo con tu "ídolo" e invitas a tus amigos a los bares, a las ferias, a las plazas o donde sea que vaya a presentarse su banda, todo para compartir, presumir, presentarlo o pasar un buen momento, qué se yo. 
Fotografía tomada durante el aniversario XIV del MC Camellos, 2015.
La difusión está implícita y existe, ahora tus amigos conocerán a esa banda y su música.
Serpiente Roza con Party Rock Band, Bar Mr. Jacks, 2016.
     4. Salir constantemente a bares, ¡y no como pareja!: Llegar sobre la moto con tu pareja al bar en turno, de la mano, juntos, saludar a la banda, platicar y luego, sentarte con las novias/novios de los chicos de la banda, o sola, para mirarlos tocar toda la noche NO ES GARANTÍA que bajando del escenario se quedarán contigo el resto de la noche, ¿porqué? Porque va a bajar y le van a pedir fotos, va a recibir indicaciones del dueño o meseros del bar, llegará un tipo borracho y le dirá a la banda "que cantan bien verga", que "soy su fan", que "cuándo toca para volver a ir" y se la van a pasar platicando. Si la banda realmente es buena, llegará un tipo de lana y les dirá que contempla contratarlos para tocar en alguna fiesta privada, que "¿cuánto cobran por hora, con o sin equipo?" o alguien los invitará a tocar en algún evento y, así, se consume el resto de la noche y a tu pareja se le olvidó que llevaba candado hasta que por fin termina la "velada" y tiene que llevarte a tu casa. Es algo habitual en las bandas. Si no te gusta, te recomiendo que lleves a algunos amigos para que pases la noche sin aburrirte y no dependas de tu pareja para llegar a casa: conserva tu libertad para decidir a qué horas te marcharás del bar y que no seas la última que se quede ayudando a desarmar la batería y subir los instrumentos al coche (por si no te gusta o no quieres hacerlo).
     5. Vas a rodearte de muchos conocidos músicos: Es una garantía. Acompañarás a tu pareja a los ensayos, presentaciones, salidas, reuniones, carne asada y todo donde tu pareja conviva con su banda y, así mismo, las parejas/familias de los integrantes. Notarás que, sin querer, tendrás una lista de conocidos músicos y que, con suerte, pueden convertirse en amigos tuyos, pero no todos y, sin embargo, un día llegarás a un bar y saludarás a un músico sobre el escenario que un día compartió la misma banda que tu chico/chica.
Serpiente Roza & Luzyfer en el Pizza Rock, centro histórico, 2015.
     6. La convivencia con las novias/novios de los chicos de la banda: Generalmente es bastante padre porque esa sí es garantía de que no te vas a quedar sola esperando a tu chico/chica; puedes compartir muchas experiencias y divertirte con ellas/ellos en primera fila viendo a la banda tocar. Generalmente cuando los integrantes de la banda llevan a sus parejas, la convivencia entre todos fluye mejor y, si te quedas hasta el final de la presentación, no estarás sola/solo tomando los instrumentos de la banda cargándolos hasta el coche.
     7. No quieras ser su mánager: Jamás olvides esto, nunca vas a ser su representante simplemente porque a)No tienes experiencia b)No tienes conocidos c)No es tu banda, no son tus amigos. Para la banda tú eres la novia/novio de su integrante tal y es aceptable integrarte a sus presentaciones, salidas, fotografías, a todo, menos a que seas la responsable de las decisiones, presentaciones y todo lo que conlleva manejar a una banda. No, tú no, (a menos que, por la experiencia o los contactos que tengas, ellos lo soliciten) eso será imposible. Sólo acéptalo. Puedes apoyarlos, difundir sus presentaciones, grabarlos y subir vídeos a diferentes redes sociales, nada más.
     8. Tolerar a sus fans: Este es, definitivamente el punto más complicado para exponer puesto que es una situación irremediable con la que personalmente debo lidiar todos los fuckin' days de mi vida. Y es que simplemente, en mi caso, yo solía ser fan y ahora soy su novia. ¿Quién me garantiza que no llegará alguien más, por redes sociales, a ocupar mi lugar? Eso nunca se sabrá con certeza y, sí, es algo con lo que se debe de lidiar con tu pareja sea o no músico (es un problema que TODAS las parejas enfrentamos). Lo más importante es la Comunicación, la Confianza (la Complicidad también) y el respeto que tu pareja te dé y se dé a si mismo como "figura pública". Si el respeto se pierde en la comunicación entre "fan" e "ídolo" y descubres algo que no te gusta, sólo déjalo y no te complique más. Los fans y sus manifestaciones de admiración son su pan de cada día.
     9. Darle su lugar como "estrella": Debes de entender, cuando él/ella está sobre el escenario, en el bar, fiesta, plaza o lugar donde hayan contratado a la banda, la protagonista es la banda, no tú. Y, mejor dicho, quién está haciendo su trabajo son ellos, están recibiendo o no una paga y ellos son los que dan la cara. Tú eres su pareja, una fan más y no debes hacerle dramas, escándalos y no te pongas a coquetear con otras personas (mucho menos con los mismos integrantes de la banda). 
Serpiente Roza & DownBoys en el bar Garage Live Rock, 2014.
No arruines la noche: es su noche y para eso están ahí tocando, porque el bar o el público los demanda específicamente a ellos, no a la pareja de alguno de ellos. Además (tomen nota) los dramas en lugares públicos son de mal gusto. Disfruten de la noche, de la música, del alcohol y sobre todo de la banda.
     Lo más importante de salir con una persona que se dedica a la música es divertirse y conocer personas nuevas. Si tú mismo eres músico, respeta el trabajo de tu pareja y de su banda que, junto a ellos, puedes ser un colega pero, cuando es su momento para tocar, tú te conviertes en el apoyo de tu pareja y de la banda.
     Espero que les sirvan mis consejos y sapiencias adquiridas con muchas noches de desvelo, sordera, meditaciones, celos, paciencia, muchas cajetillas consumidas y botellas de media vacías en estos 3 años de experiencia con mi chico. ¡Las retroalimentaciones, consejos y anécdotas son bienvenidas!

lunes, 15 de agosto de 2016

Our little girl blue: Janis.

Este domingo, 14 de agosto, mi pareja (vocalista de una banda de covers de Rock) me invitó al cine junto con los integrantes de su banda (adjunto los links de la página de FB de mi pareja: Serpiente Roza y el de su banda: Party Rock Band) para ver una película especialmente emotiva para todos quienes trabajan en el mundo de la música y para quienes nos autodenominamos "rockeros": Janis: Little Girl Blue.
      Documental integrado por material , la mayoría exclusivo, de personas cercanas (compañeros de escuela, familiares, amigos, parejas sentimentales, músicos, entre otros) a Janis, como cartas, fotografías o entrevistas. 
  Es significativo, (desde una perspectiva fuera del fanatismo), un documental que aborde la vida, obra y muerte de una mujer que, durante los 60's, orientó su carrera hacia el rock; una mujer joven que rechaza la oportunidad de estudiar una carrera universitaria y que también rechaza el convencionalismo familiar de integrarse a su comunidad casándose y formando una familia como, hasta nuestros días, es una práctica bastante cotidiana. En primer lugar te habla de una chica que rompe los esquemas no sólo de la sociedad que la vio crecer: rompe los esquemas y las reglas de su familia, principalmente. 

El documental te está hablando de una chica revolucionaria en su época, época que de por sí, se distingue del resto por la revolución social, sexual que está en pro de la libertad, en contra de las guerras y a favor del consumo de drogas. 
      Ella fue una de los personajes más importantes de la música de aquella época que se caracterizó, primero, por su voz, segundo, por los desamores múltiples que relata en la mayoría de sus canciones y, tercero, por su estilo de vida llena de adicciones lo que, finalmente, la condujo hasta su irremediable fallecimiento.
    La estructura del documental es bastante sencillo: comienza con una serie de testimonios de sus familiares y compañeros del colegio que relatan la personalidad de Janis, el descubrimiento de su talento artístico en la música y su rebeldía entre un grupo de compañeros ajenos (o mustios) a su personalidad. Te cuentan algunas anécdotas dolorosas de Janis durante el colegio y de cómo su personalidad frágil sale a la luz frente a situaciones penosas. 
        Sigue: de cómo La Bruja Cósmica se integra a su primera banda y la suerte que tuvo con ésta misma. Su segunda banda; recuerdos, anécdotas y opiniones de los integrantes, familiares y personalidades cercanas a Janis. 

Su participación en el Monterey Pop Festival, 1967. Experiencias amorosas, cartas, fotografías, todo sonorizado con la voz dura y rasposa de una mujer a la que le rompieron el corazón y jamás pudo superarlo.

     El declive: cuando Janis alcanzó el éxito y quiso volar más alto; su nueva banda, adicciones y soledad que la acompañaron en una nueva gira; un viaje a Río de Janeiro: su último gran amor; 3 Days of Peace & Music: Woodstock, 1969.

     Cierre: Janis como una chica responsable que quiso rehabilitarse y cuya soledad terminó por estropearla; Janis & Bobby McGee y de un fax que llegó bastante tarde.
   El documental ofrece como extra opiniones de personalidades contemporáneas a Janis y actuales acerca de la obra y muerte de la intérprete de Maybe.
          Si ya viste el documental Janis: The Way She Was eres bastante afortunado y si aún no has Janis, Little Girl Blue, mírala y verás como comprendes mejor el primer documental. 

    Es imposible mantenerte cuerdo y frío durante la proyección: primero, una anécdota, luego una canción, luego otra canción y luego una carta, después una foto y otra carta que te mantienen en constante melancolía, que te provocan un suspiro tímido, un nudo en la garganta, tantas lágrimas en el transcurso y en el final del documental.
          Como todos sabemos, Janis fallece en 1970 a los 27 años dejándonos su legado musical invaluable; se convierte en una leyenda del blues y en un icono del Rock N' Roll además de integrarse, junto con Robert Johnson, Brian Jones, Jimi Hendrix, Morrison y sus consecutivos, al Club de los 27, todos jóvenes prodigios de alguna de las Bellas Artes y del Rock que fallecen por consecuencia de sobredosis de drogas. ¿Será que el talento y la vulnerabilidad van de la mano con la personalidad de una persona cuyo destino es el de convertirse en una leyenda?

miércoles, 10 de agosto de 2016

Perro negro y chavorruckanrolero

Hace un par de años miraba, entusiasta, en vivo desde Google+, la transmisión del primer capítulo de El Tea Party de Alaska y Mario (adjunto enlace): Capítulo 1 El Tea Party de Alaska y Mario
     Sí, me considero admiradora de Alaska desde hace tiempo y, cuando la vocalista de Fangoria y el rostro de las Nancys Rubias participaron en el reality show de MTV "Alaska y Mario" buscaba los links con acceso para mirar el programa, (porque en México estaba restringido el canal por internet). En fin.
     El pasado 22 de Julio, durante los festejos del Festival Internacional Saltillo 2016 por motivo del 439 aniversario de la fundación de la ciudad, asistí con mis amigos a la Plaza de Armas para ver a Álex Lora, del Tri. 

Es la segunda ocasión que los traen a Saltillo en un evento gratuito para el público; es la segunda vez que los veo. La primera ocasión, en el 2010, Álex y Chela Lora interpretaron los temas de siempre con cierta tristeza debido a que en ese momento su hija, Celia Lora, estaba en el penal y, bueno, el espectáculo ese año no se compara con el que ofrecieron en su segunda visita. 

     Álex saltó al escenario, famélico y radiante, con una máscara en el rostro. Desafiante y "jovial" presentó su espectáculo más bien chilango, ajeno al estilo norteño que sorprendió a muchos y que, sin embargo, simpatizó a todos. Cantó sus temas, reconocidos por todo el público rockero, la mayoría bikers que asistieron con sus playeras del Tri y de la Virgen de Guadalupe bajo su chaleco de piel adornados con insignias y el bordado del emblema de su motoclub.
     Álex decide quitarse la máscara y continúa con su show. Personalmente me pareció que su show estaba cargado de tanta actitud positiva para la banda rockanrolera que casi rayaba a lo cursi. Álex Lora, a mi gusto, actuó más como "animador" que como un rockero común, de esos que toman actitudes "valemadres" e insultan y toman y que cantan con violencia... Qué sé yo. Confirmé que el espectáculo era totalmente familiar a pesar de las "malas palabras" cuando Álex integra a los niños del público a los saludos y bendiciones que dice tras el micrófono.
     Perdón, ¿bendiciones? Sí, bendiciones. No olvidemos que el estandarte del Tri es la imagen de la Guadalupana y que comparte en su show muestras de devoción hacia "la virgen morena", incluso le ofrece una danza breve con un danzante que porta consigo un gran penacho de plumas enormes. Después, cantó el tema "Virgen Morena".

    El público coreaba, tarareaba, bailaba y silbaba con júbilo la canción. Naturalmente: más del 80% de la población en México son católicos y, por ende, rinden tributo a "la morena del Tepeyac" (cito la fuente: El número de católicos en México va a la baja - Animal Político).
     Yo, por ejemplo, no: pertenezco a menos del 20% que no lo son y del que no ejerce ningún tipo de religión. Figúrense, pues, qué bochorno, qué incómodo y qué aburrido me pareció el espectáculo. ¡Pero es Álex Lora, el del Tri de México! Se supone que debí de haberme divertido. Claro que me divertí, pero con sus restricciones. 
     Entonces aparecen Nacho Canut, Mario Vaquerizo y Alaska, en mi cabeza, discutiendo respecto a Iggy Pop (minuto 9:46 del primer enlace):
NC: Yo, yo lo que digo es que, sí, es más guapo, pero es un viejo guapo y punto. Es viejo.  
MV: Pues, ¿sabes lo que me dijo una amiga mía? Yo estuve con él en El Hormiguero, y entonces fuimos, y entonces yo pedí, por favor, que yo quería conocer a Iggy Pop. Y, entonces, ¿tú sabes lo que me dijo la de producción de El Hormiguero? Me dijo: "Mira, Mario, te voy a decir una cosa, ese señor, porque es Iggy Pop, pero si tú le ves en Benidorm, es un viejo con mechas y tanga en Benidorm". Y entonces yo dije: "pos' vaya a ver razón".  
NC: En Benidorm sí que hay gente vieja y que son como Iggy Pop o como David Bowie, pero no son David Bowie.  
A: Porque NO SON ICONOS. 
(...) 
NC: O sea, se ponen en tanga y la gente dice: "qué ridículos, mira qué horror, qué horror", pero como es Iggy Pop, decimos: "¡qué divino!". 
MV: Entonces, ¡claro! Pero hay para gente que Iggy Pop NO LE INTERESA ABSOLUTAMENTE NADA 
NC: ¡Claro que sí, no me extraña!
      Trasladamos, entonces, el contexto desde Europa a México. Sustituimos a los íconos: Enrique Guzmán en lugar de Bowie, Acapulco por Benidorm y, ¿adivinen quién es Iggy Pop mexicano? ¡Vualá! Ahí está la respuesta: Para mí, Álex Lora es un señor con trayectoria artística importante en México en el espectáculo del Rock; compone, canta, se viste o se disfraza para su show con 60% tema rockero, de crónica de la ciudad de México (chilanguísimo), rebelde y un 40% tema religioso.
     Excelente espectáculo; música tradicional de muchos bares tocada en vivo y por el intérprete original  y, qué privilegio ver cantar a una leyenda del Rock en México, tenerla cerca junto con su esposa (recuerden que es espectáculo familiar) en un evento gratuito con la iluminación, el sonido, y una orquesta sinfónica estupendas. Pero definitivamente estoy muy, muy lejos de identificarme con un ícono del Rock mexicano que cantó en 1971 en El Avándaro cuando era un muchacho chicho de greñas crespas y cortas y, que ahora, en el 2016, se aferra con sus canas teñidas (y todavía crespas) a la imagen de un chavorruckanrolero rebelde, desenfrenado y con candado, (ay, disculpe usted,  señora de Lora).

martes, 9 de agosto de 2016

Rock vs Pop

En la mañana, revisando una de mis cuentas en twitter, encontré el link de un texto escrito por uno de mis ídolos: mexicano, escritor, reportero, editor de la revista Play Boy, ex mánager de las Mystica Girls y de las Fokin Biches: Arturo J. Flores.
El texto (a continuación adjunto el link) "El pop nos volverá a todos idiotas" me sedujo por el título y rápidamente accedí a la dirección URL para leerlo. Me decepcionó profundamente. No es porque me considere Trve Metalhead, porque no lo soy, más bien porque, precisamente, fue en el universo del rock donde conocí a este escritor: voy a cumplir 10 años leyéndolo (guardo los primeros números de la "Revista Gótica"); su carrera, sus textos, su imagen como escritor y "rockero" me parecen increíbles. Para mi ha sido un ejemplo de cómo dedicarse a la literatura y al rock al mismo tiempo: me identifico con él y lo admiro.
Después de meditarlo comprendí que la generación en la que él vive y mi generación dista por 12 años, ¡poco más de una década! Claro: él vivió de cerca la muerte de Mercury, el terremoto del '85, la muerte de Rockdrigo González; el alumbramiento del grunge, el álbum negro de Metallica y el Dr. Feelgood de Mötley, a su vez le tocó la salida de Vince de ésta misma, el suicidio de Kurt Cobain entre otras cosas pero, ¡qué cabeza tan dura! Si te gustaba Kabah, ¿qué tenía de malo solamente admitirlo?

Es cierto que la generación actual cuenta con la mente más abierta que antes, o quizá sea una estrategia publicitaria, o quizá todos hemos admitido nuestros gustos culposos. Ciertamente no estoy muy segura de todo lo anterior pero de que los prejuicios quedan a un lado actualmente, quedan, o como dice la teoría de mi maestro, el escritor y editor Jesús de León Montalvo, durante alguna clase: la cultura popular tiende a convertirse al elitismo. Esto a propósito del sinfónico (figúrense, cumbia sinfónica) de Los Ángeles Azules con la participación de varios representantes del pop: Jay de la Cueva, de Moderatto (jamás ha sido rock), Leonardo de Lozanne, Carla Morrison, Ximena Sariñana, Kinky y otros más que, por cierto, me hacen recordar el tributo de Bronco con varias bandas e intérpretes rockeros como Jumbo, División Minúscula o Panda. No descartemos aquel interesantísimo tributo que bandas de rock chilango y cantantes "Pop" le hacen a Los Tigres del Norte, (divertidísimo). Les regalo un enlace de la interpretación de Molotov cantando: Ya te velé, ya te enterré y te puse flores, personalmente mi favorita: 1. Ya te velé - Molotov. Y, ¿qué tal suena Juan Gabriel cantando Have you ever seen the rain? Les obsequio una canción más de este tributo a Creedence interpretado no por Juan Gabriel (gracias a Dios) sino por Álex Lora: El Tri - Proud Mary.

Y, volviendo al tema, discrepo. Personalmente creo que el "Pop" sí lo idiotiza a uno por lo menos en esta generación contaminada por el consumismo. También pensé en mi lugar geográfico y en el de J. Flores: Él nació en la ciudad de México. Yo en una ciudad chiquita, al norte de México, senda de la Revolución Mexicana, tapizada por fósiles, rodeada por puras sierras: Saltillo, capital del estado de Coahuila. Aquí uno se encuentra con chicos vestidos, evidentemente, norteños: Botas picudas de piel, pantalones de mezclilla Resistol, cintos con grandes hebillas, camisas de cuadros o con bordados; si hace frío, un chaleco o una chamarra de mezclilla aborregada y, la punta del iceberg: un sombrero vaquero. Pueden tener pequeños aretes o arracadas como símbolo de rebeldía; van o vienen del rancho los fines de semana, les gusta asistir a los rodeos y seguramente son expertos jinetes montando caballos.
Escuchan a Los Cadetes de Linares, Los Domadores del Valle, a Los Alegres de Terán y, entre tanto, cuál es la sorpresa de un joven rockero cuando, escuchando a Metallica, System of a Down, Guns N' Roses o a Twisted Sister escuchas a esos vaqueros tarareando "We're not gonna take it", "Aerials", "Don't cry" o "Seek and destroy". Te platican que su primo "el rockero", su tío "el que vive en el otro lado" o que su hermano mayor les enseñaron esas canciones, les prestaron discos, les pasaron música en una memoria pero que, pues, en el rancho no se oye de éso, que porque creció escuchando canciones norteñas con el abuelo o con sus tíos, que aprendió a pistear escuchando al Grupo Palomo pero que: "Esa música está chida", que sí le gusta -pero- que a su mujer no, -pero- que no tiene amigos para salir a un bar de rock, -pero- que su mamá dice que esa música es para "satánicos". Sad but true: creo que en Saltillo el rock sigue siendo tabú.
Y ahora, dice mi escritor favorito, (cito): "Tampoco creo que el Rock sea inteligente y que el Pop nos idiotice". Me parece que primero debemos de definir lo que "Pop" significa. La definición que más apropiada me parece es la del siguiente enlace: Definición de Pop - Música:
"¿Vieron cuando uno, por ejemplo, escuchó determinada canción en la radio a la mañana y de repente ya casi es la noche y se da cuenta que todavía su cerebro le ordena a sus cuerdas vocales seguir tarareándola...? Bueno, ¡esa es una indiscutida prueba de que la canción forma parte del universo pop!"
¿Cuáles canciones tarareamos sin querer?, ¿qué es lo que dicen?, ¿cuál es su contenido? Y es cierto que muchas de las canciones que tratan las bandas de rock y de metal hablan sobre temas de transgresión social, política y religiosa que, además, se acompañan con música generalmente ruidosa pero, ¿cuáles son los temas favoritos de las canciones "pop"? Por eso discrepo con la opinión de aquél joven escritor, periodista, editor Arturo Flores porque, hasta hoy, desde mi experiencia personal, ninguna canción "pop" que haya escuchado en la radio y tarareado sin querer logra evocarme algún tema interesante, salvo el amor, el desamor, un disco rayado, ecos, sonidos electrónicos, entre otros.
En fin. Bajo ninguna circunstancia voy a dejar de seguir ninguna de las redes sociales de J. Flores, ni dejar de leer ninguna columna, reportaje o cuento de Arthur Alan Gore, finalmente es mi escritor favorito.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Herido, corazón mío

Sólo yo sé cuánto dolor se guarda en un corazón roto, 

amoratado y de honda herida; 

cómo se sufre el ardor al cicatrizar, 

arrancar antes la costra dejando 

su rastro de sangre y que al final 

la herida se reduzca a una cicatriz hinchada: 

imborrable, irremediable. 


Un corazón tatuado con recuerdos 

cuya tinta se opaca 

o su forma original se desvanece: 

todos ellos se pierden 

y cuando años más tarde logran comprenderse 

ya éstos no significan lo mismo, o significan nada.

Un corazón, 

el corazón mío que quedó curado en espanto; 

mío, cicatrizado y a veces triste. 

Mío y a veces hinchado, 

a veces adolorido, 

a veces rojo y otras morado, 

pero no volverá a ser verde.

Corazón distraído, 

corazón distante, 

corazón mío: 

no guardes más dolor: 

ábrete como lo hiciste antes y saca todo, 

la pasión incluso, ésa que te dominó.

Pasión necia, 

pasión furiosa, 

pasión violenta e irracional.

Vacía los baúles de restos 

y de recuerdos inútiles 

y porciona en todos ellos 

locura, pasión y prudencia 

para el resto de nuestro largo camino; 

camino empedrado o pavimentado, 

tú y yo, corazón, 

correremos, trotaremos y tropezaremos juntos, 

cairemos, querido, 

pero no nos hundiremos, torpes, 

en bache ninguno, nunca más.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Anzuelo

Lloro para mí, constantemente.

¿Cómo pude haber perdido la fe, tan joven?
Es cierto que los distractores me corrompen
y han logrado asfixiarme;
es cierto que abro los ojos 
a un panorama de vértices infinitas
y que me es imposible mantener la vista sobre un punto fijo.

He encontrado, de pronto, ese punto maravilloso
cuyo anzuelo lírico de letras y pasta dura
se ha desnudado mostrándome sus tatuajes impresos
de poesía, gramática y rimas.

Bienaventurado mi corazón extraviado en vicios
de amantes constantes, vanidad material 
e inútil superficialidad,
que se ha reencontrado con las páginas dolientes
de un libro abierto abandonado
y con un triste lápiz y hojas sueltas esperando ser tocadas
con la sensualidad de un corazón ansioso por desvirgar
su nítida y pulcra blancura sin manchas
con una pluma de color indistinto 
y rayones pasionales;oraciones impares, sujetos adjetivados;
atardeceres marrones, y un corazón desbordado
que haga venirse a la tinta en un soneto rimado.